Silomar Alimentación ha renovado parte de su instalación frigorífica para reducir su consumo eléctrico y mejorar la eficiencia de sus procesos de congelación. El proyecto, realizado en Valencia y apoyado por el mecanismo de Certificados de Ahorro Energético, ha permitido a la empresa modernizar sus compresores y obtener un incentivo de 690.000 €. Ilex Sostenible acompañó a Silomar en todo el proceso técnico y administrativo para valorizar los ahorros generados.
Diego Cruz, director de Ilex Sostenible, acompañó este proyecto y nos explica cómo fue su intervención.
¿En qué consiste la actividad de Silomar?
Silomar Alimentación, S.L.U. es una empresa española especializada en la elaboración, manipulación y comercialización de productos del mar congelados, como cefalópodos, bacalao, merluza o pez espada. La compañía, de origen familiar y fundada en 1968, se ha consolidado como un referente en el sector del pescado congelado gracias a su apuesta por la innovación tecnológica, la calidad y la eficiencia operativa.
La empresa dispone de más de 128.000 m² de instalaciones industriales y una capacidad productiva aproximada de 5.000 toneladas anuales, lo que le permite responder con rapidez a las exigencias del mercado y desarrollar nuevos productos adaptados a la demanda del consumidor.
Además de la producción y transformación de alimentos, el grupo cuenta con servicios de almacenamiento frigorífico y logística de productos congelados, lo que refuerza su papel dentro de la cadena de suministro alimentaria.
¿Dónde se encuentran las instalaciones de Silomar?
Las instalaciones de Silomar se encuentran en Valencia, España, con una ubicación estratégica cercana al Puerto de Valencia y al aeropuerto de Manises. Esta localización facilita la distribución nacional e internacional de sus productos hacia Europa, el norte de África y otros mercados.
¿Cuál era la problemática inicial?
La actividad de Silomar depende en gran medida de procesos industriales de congelación y conservación a muy baja temperatura, indispensables para garantizar la calidad y seguridad alimentaria de los productos.
Estos procesos requieren equipos frigoríficos de alta potencia, cuyo funcionamiento continuo implica un consumo energético significativo. En particular, algunos de los compresores de baja temperatura presentaban márgenes de mejora en términos de eficiencia energética, lo que generaba oportunidades claras de reducción de consumo eléctrico y de costes operativos.
¿En qué consistió el proyecto?
El proyecto consistió en la modernización de la instalación frigorífica industrial mediante la sustitución de compresores de baja temperatura utilizados en los procesos de congelado y conservación de productos alimentarios.
La actuación permitió incorporar equipos más eficientes desde el punto de vista energético, capaces de mantener los niveles de temperatura exigidos por la industria alimentaria reduciendo al mismo tiempo el consumo eléctrico asociado al sistema de refrigeración.
¿Qué trabajos se realizaron?
El proyecto incluyó principalmente:
- Sustitución de compresores de baja temperatura por equipos de mayor eficiencia energética.
- Optimización del sistema frigorífico asociado a los procesos de congelación y conservación.
- Integración de los nuevos equipos en la instalación existente, garantizando la continuidad operativa de la planta.
- Puesta en marcha y verificación del correcto funcionamiento de la instalación modernizada.
Gracias a estas actuaciones, Silomar pudo mejorar el rendimiento energético de sus instalaciones frigoríficas, reduciendo su consumo eléctrico y contribuyendo a disminuir su huella de carbono.
¿Cuál fue el monto del incentivo económico CAE?
El proyecto se benefició de un financiamiento mediante el mecanismo de Certificados de Ahorro Energético (CAE) que permitió valorizar los ahorros energéticos generados por la actuación.
Monto del incentivo económico CAE: 690.000€
Este incentivo permitió mejorar la rentabilidad del proyecto y acelerar el retorno de la inversión en eficiencia energética.
¿En qué consistió el acompañamiento de Ilex Sostenible?
El acompañamiento de Ilex Sostenible abarcó todas las etapas necesarias para la valorización del ahorro energético dentro del sistema CAE:
- Identificación del potencial de ahorro energético del proyecto.
- Análisis de elegibilidad dentro del esquema de Certificados de Ahorro Energético.
- Cálculo y certificación de los ahorros energéticos generados.
- Estructuración del mecanismo de financiamiento asociado al CAE.
- Gestión administrativa y técnica del expediente hasta la obtención del incentivo.
Este acompañamiento permitió a Silomar beneficiarse plenamente del mecanismo de financiación vinculado al ahorro energético, simplificando el proceso y asegurando la valorización de los ahorros generados.
¿Qué otros sectores o empresas pueden beneficiarse de este dispositivo?
El mecanismo de Certificados de Ahorro Energético es aplicable a numerosos sectores industriales y terciarios, especialmente en aquellos con un consumo energético significativo.
- Entre los sectores con mayor potencial destacan:
- Industria alimentaria y agroalimentaria
- Logística frigorífica y almacenamiento en frío
- Industria manufacturera
- Sector hotelero y turístico
- Gran distribución y retail
- Edificios terciarios e infraestructuras
Cualquier empresa que implemente proyectos de eficiencia energética, como la modernización de equipos, recuperación de calor o optimización de procesos, puede potencialmente beneficiarse de este tipo de incentivos.
¿Qué mensaje final quisieras transmitir a los lectores?
La eficiencia energética representa hoy una oportunidad estratégica para las empresas industriales: permite reducir costes operativos, mejorar la competitividad y contribuir a la transición energética.
El caso de Silomar demuestra que, gracias a mecanismos como los Certificados de Ahorro Energético, es posible transformar un proyecto técnico en una oportunidad de financiamiento, acelerando la adopción de tecnologías más eficientes y sostenibles.


