El calor residual es una energía térmica generada en procesos industriales y, al no ser recuperada, es vertida al medio ambiente en forma de gases o fluidos. La recuperación de este calor residual puede hacerse mediante bombas de calor industriales, una tecnología capaz de transformar una pérdida térmica en un recurso energético útil.
En Burgos, la cercanía entre dos industriales, un fabricante de envases de vidrio y una cervecera, permitió la instalación de un sistema de recuperación de energía térmica. La energía residual generada en los hornos de fundición de vidrio es recuperada para ser transformada en vapor saturado seco, que luego se canaliza hacia la planta de producción de cerveza.
Esta solución permite optimizar el uso de la energía disponible y reducir un 60% el consumo de combustibles fósiles y de emisiones asociadas, contribuyendo a la descarbonización del proceso de elaboración de cerveza. (Articulo en este enlace).
Según la Asociación Europea de Bombas de Calor (EHPA, European Heat Pump Association), el sector de la calefacción y la refrigeración es responsable del 51 % de la demanda final de energía en Europa y del 27 % de sus emisiones de CO₂. En este contexto, los consumos industriales y la valorización de la energía existente en los procesos se convierte en un eje estratégico.
¿Qué es una bomba de calor industrial y para qué sirve?
Una bomba de calor industrial es un equipo capaz de proporcionar calefacción, refrigeración y agua caliente en instalaciones industriales, a partir recursos disponibles en el propio proceso industrial. Este tipo de instalación capta energía térmica del aire, del agua, del suelo o del calor residual generado por los procesos industriales y la transforma en calor útil a un nivel más elevado. De forma inversa, también puede extraer calor para producir frío, de manera similar a un sistema de climatización.
Esta tecnología se caracteriza por su alta eficiencia energética, su contribución a la descarbonización y su capacidad de funcionamiento en una amplia variedad de condiciones climáticas. Su principio de operación se basa en el ciclo del fluido refrigerante.
El sector español de climatización y bombas de calor creció un 11,4% en 2025 según el informe ‘Tracción y resiliencia’ presentado por Afec, el pasado 17 de febrero.
¿Cuales son los tipos de bomba de calor?
| Tecnología | Fuente de energía | ¿Cómo funciona? | Usos habituales |
| Aerotermia | Aire exterior | La bomba de calor extrae energía térmica del aire exterior mediante un intercambiador. Un compresor eleva el nivel de calor cediendo al sistema de calefacción, refrigeración o ACS. | Viviendas, terciario, rehabilitación energética |
| Geotermia | Suelo (tierra) | Aprovecha la temperatura estable del subsuelo mediante sondas geotérmicas enterradas. El calor captado se eleva con el ciclo termodinámico de la bomba de calor. | Edificios con alta demanda y uso continuo |
| Hidrotermia | Agua (napas, ríos, lagos, mar) | Extrae calor del agua, que presenta una nivel térmico muy estable durante el año. Esto permite rendimientos elevados y constantes. | Grandes edificios, industria, zonas con acceso a agua |
¿En qué consiste la recuperación de calor industrial mediante bomba de calor?
El sistema consiste en la instalación de una bomba de calor industrial para recuperar una fuente de calor residual y elevar su nivel de temperatura con el fin de cubrir distintos usos industriales, por ejemplo, de sistemas de refrigeración industrial, compresores, procesos de lavado, secado, pasteurización, tratamiento de aguas o circuitos de enfriamiento de equipos.
En numerosos procesos industriales se generan efluentes líquidos o gaseosos a temperaturas moderados que no responden a un uso final directo y que, en ausencia de recuperación, son simplemente rechazados al ambiente. La bomba de calor permite aprovechar este flujo para convertirlo en calor útil mediante un proceso de revalorización termodinámica.
El resultado es una producción de calor altamente eficiente, basada en una combinación optimizada de dos energías : la recuperada y la eléctrica.
Las tres etapas principales de la recuperación de calor industrial
En primer lugar, el sistema capta una fuente de calor residual generada por el propio sitio industrial, ya sea en forma de efluentes líquidos o gaseosos, con magnitudes continuas superiores a 25 °C. Esta fuente, aunque estable y existente, no es directamente utilizable para los usos finales del proceso.
En una segunda etapa, la bomba de calor eléctrica extrae esta energía y la somete a un proceso de compresión que permite elevar su temperatura. Este proceso convierte el calor residual en una fuente compatible con los requerimientos del sistema de calefacción, del proceso o del agua caliente sanitaria (ACS). Gracias a un diseño adaptado a las condiciones reales de funcionamiento y a la simultaneidad entre recurso y necesidades, el sistema puede alcanzar coeficientes de rendimiento anual elevados.
Por último, el calor producido se distribuye hacia los distintos usos del sitio, como el precalentamiento de materias primas, el secado industrial o el calentamiento de fluidos, sustituyendo parcial o totalmente los sistemas convencionales generalmente basados en combustibles fósiles. Este enfoque reduce las pérdidas, optimiza el balance térmico del proceso y mejora la eficiencia global del sistema.
Ejemplo de aplicación industrial
Un ejemplo típico de aplicación puede encontrarse en un sitio industrial que dispone de sistemas de enfriamiento o de procesos que generan efluentes calientes, como corrientes de agua templada o gases de rechazo. En una situación inicial, estos flujos son evacuados sin aprovechamiento, mientras que las necesidades de calor del sitio (calefacción de locales, agua caliente sanitaria o etapas del proceso) son cubiertas por una caldera convencional.
Mediante la instalación de una bomba de calor industrial, la energía contenida en estos efluentes se recupera y se eleva en temperatura para alimentar directamente los usos internos.
El resultado es una reducción significativa del consumo energético final, una menor dependencia de combustibles fósiles y una mejora sustancial del rendimiento global del conjunto del sitio. Este tipo de configuración ilustra el potencial de la tecnología para transformar una pérdida de energía en un recurso estratégico y económicamente competitivo.
¿Cuales son las ventajas?
Al aprovechar una fuente de calor disponible de forma continua y previamente no valorizada, la bomba de calor permite elevar su nivel de temperatura hasta hacerla compatible con los usos del proceso : precalentamiento de materias primas, lavado, cocción, pasteurización, esterilización, secado industrial de productos, materiales o lodos, calentamiento de fluidos (agua, aceites, soluciones), sustitución parcial o total de calderas de proceso…
Desde un punto de vista energético, la recuperación de calor residual permite alcanzar coeficientes de rendimiento elevados, maximizando la producción de calor útil por unidad de energía eléctrica consumida.
¿Cual es el potencial dentro de los CAE?
La valorización de calor residual mediante bombas de calor industriales presenta un alto potencial de encaje en los Certificados de Ahorro Energético (CAE) en España. El proceso puede generar ahorros que pueden sobrepasar hasta un 60% del consumo anual de un sitio y contribuir al mismo tiempo a la descarbonización de las instalaciones térmicas industriales.
Aunque actualmente no existe una ficha CAE estandarizada específica para esta tecnología, este tipo de proyectos puede integrarse plenamente a través de actuaciones singulares, al basarse en ahorros reales, adicionales y cuantificables. Cabe señalar que en Francia, los Certificats d’Économies d’Énergie (CEE) han previsto una ficha dedicada a este tipo de operación, lo que refleja la madurez técnica del concepto y refuerza su pertinencia como actuación estandardizada.


