← Todas las actualidades

Recuperación de calor industrial: definición, beneficios y cómo aprovechar la ficha CAE IND230

recuperacion de calor industrial

Qué es la recuperación de calor en la industria?

La recuperación de calor industrial consiste en aprovechar parte de la energía térmica que se genera en un proceso y que, de otro modo, se perdería. Esta energía puede proceder, por ejemplo, de gases de combustión, corrientes calientes o equipos que generan calor durante su funcionamiento.

En lugar de disipar ese calor, un recuperador permite transferirlo a otro proceso que necesita aporte térmico. De esta forma, se reduce el consumo de energía del proceso receptor y se aprovecha mejor la energía ya disponible en la planta. 

En instalaciones con consumos térmicos elevados, esta medida puede generar ahorros importantes y, además, puede acogerse al sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) cuando cumple los requisitos establecidos en la ficha correspondiente. Si quieres profundizar en las bases de esta tecnología, puedes consultar nuestro artículo sobre recuperación de calor industrial.

La ficha CAE IND230: qué es y qué incentiva 

La ficha CAE IND230, correspondiente al sector industrial, contempla la recuperación de calor desde procesos exotérmicos, que desprenden calor, hacia procesos endotérmicos, que necesitan aporte térmico, dentro de la misma planta industrial

La actuación consiste en instalar uno o varios recuperadores de calor para aprovechar esa energía y utilizarla en otro proceso de la instalación que consuma energía final.

Ámbito de aplicación 

Para acogerse a la IND230, el calor recuperado debe utilizarse dentro de la misma planta o establecimiento industrial. No se contempla la exportación del calor a otra instalación. 

Los equipos que extraen y aprovechan el calor deben estar conectados mediante un anillo térmico común. El fluido utilizado para transportar la energía puede ser agua, vapor, aceite térmico u otro fluido de transferencia térmica. 

La ficha puede resultar interesante para industrias que tengan simultáneamente una fuente de calor residual y una demanda térmica que pueda aprovecharla. 

Sectores industriales con potencial 

La recuperación de calor puede estudiarse en numerosos sectores industriales. Algunos ejemplos son: 

  • Alimentación y bebidas 
  • Industria química 
  • Papel y cartón 
  • Cerámica 
  • Textil 
  • Industria farmacéutica 

Las instalaciones con grandes consumos térmicos suelen presentar un mayor potencial de ahorro, especialmente cuando existe una demanda de calor estable y próxima a la fuente que lo genera. Un ejemplo claro es la recuperación del calor del proceso de preenfriamiento de la leche, que analizamos en un caso práctico.

Una aplicación especialmente interesante son los economizadores en calderas de combustión existentes. En estos casos, se recupera parte del calor de los gases de combustión para precalentar el agua de alimentación de la caldera, reduciendo así el consumo de combustible. 

Requisitos técnicos de la ficha IND230 

Para que un proyecto pueda acogerse a la IND230 debe cumplir una serie de condiciones técnicas. 

Condiciones de elegibilidad 

Entre los principales requisitos se encuentran: 

  • Recuperar calor de un proceso exotérmico para utilizarlo en un proceso endotérmico de la misma planta;
  • Disponer de un anillo térmico común entre el equipo que extrae el calor y el proceso que lo aprovecha;
  • Utilizar agua, vapor, aceite térmico u otro fluido adecuado para la transferencia de calor;
  • Disponer de sistemas de medida de energía, horas de funcionamiento y caudales másicos;
  • La demanda del proceso endotérmico debe ser igual o superior al calor aportado por el recuperador. 

Este último punto es importante para el cálculo del ahorro: no se pueden contabilizar como ahorro los excedentes de calor recuperado que no sean aprovechados por el proceso receptor. 

La instalación debe ser existente y la actuación debe poder justificarse mediante la documentación y las mediciones requeridas por el sistema CAE. 

Cómo se calcula el ahorro energético 

El ahorro se calcula en energía final (kWh/año) a partir de la cantidad de calor que puede recuperarse y aprovecharse en el proceso receptor. 

Para calcularlo se tienen en cuenta principalmente: 

  • El caudal másico del fluido calentado;
  • El calor específico del fluido;
  • El incremento de temperatura conseguido;
  • Las horas equivalentes de funcionamiento anual;
  • El rendimiento del proceso endotérmico sustituido. 

En términos prácticos, el ahorro depende de cuánto calor útil puede recuperarse y de cuánto tiempo puede aprovecharse durante el año. La demanda del proceso receptor también limita el ahorro que puede contabilizarse. 

El cálculo se realiza siguiendo la metodología establecida en la ficha IND230 del MITECO. 

Volumen CAE y valor económico del proyecto 

El volumen de CAE se obtiene a partir del ahorro energético calculado según los parámetros de la ficha. 

Una vez determinado el volumen de ahorro, el valor económico dependerá del precio al que se comercialicen los certificados. Como referencia, el rango de precios observado en los datos del MITECO se sitúa actualmente entre 115 y 140 €/MWh, aunque este valor puede variar en función de las condiciones y del momento de la operación. 

Según los datos disponibles para 2026, la ficha IND230 acumula 36 actuaciones que representan conjuntamente 149 GWh de ahorro energético

Rentabilidad: cómo influyen los CAE 

La recuperación de calor puede ofrecer un elevado potencial de rentabilidad porque permite reducir el consumo energético aprovechando una energía térmica que, de otro modo, se perdería. 

Cuando existe una demanda térmica compatible y una buena integración entre los procesos, el potencial de ahorro puede ser muy elevado. Los CAE mejoran todavía más la rentabilidad al reducir el coste neto de la inversión. 

En determinados proyectos, los ingresos asociados a los CAE pueden representar una parte significativa de la inversión. En las actuaciones de recuperación de calor con mayores volúmenes de ahorro, la contribución de los CAE puede ser especialmente relevante y, en los casos más favorables, llegar a cubrir entre el 70 % y el 100 % de la inversión. No obstante, el resultado dependerá de las características técnicas y económicas de cada proyecto. 

Esto puede traducirse en: 

  • Un plazo de retorno más corto
  • Una menor inversión neta para la empresa; 
  • Mayor facilidad para justificar económicamente la ejecución del proyecto. 

Por supuesto, el resultado depende de cada instalación. El potencial de ahorro, las horas de funcionamiento, la inversión necesaria y el valor de los CAE son algunos de los factores que determinan la rentabilidad final. 

Barreras habituales para recuperar calor 

No todas las instalaciones que generan calor residual pueden aprovecharlo. Para que el proyecto tenga sentido debe existir una demanda térmica compatible y una integración técnicamente viable. 

En la práctica, algunas de las barreras más habituales son: 

  • No haber identificado el potencial de recuperación existente;
  • Falta de información sobre las temperaturas, caudales u horas de funcionamiento;
  • Distancia entre la fuente de calor y el proceso que podría aprovecharlo;
  • Falta de simultaneidad entre la generación y la demanda de calor;
  • Dificultades para integrar el nuevo sistema en una instalación existente. 

Por eso, antes de plantear una inversión, suele ser recomendable realizar un estudio térmico que permita identificar dónde se genera el calor, dónde puede aprovecharse y qué volumen de energía puede recuperarse realmente. 

Ejemplo: economizador en una caldera de vapor 

Una de las aplicaciones más habituales de recuperación de calor es la instalación de un economizador en una caldera de vapor. 

Cómo funciona 

Los gases de combustión salen de la caldera a una temperatura elevada. En lugar de perder todo ese calor por la chimenea, se instala un intercambiador que permite transferir parte de la energía a otro circuito. 

En este caso, el calor recuperado se utiliza para precalentar el agua de alimentación de la caldera. Al entrar el agua a una temperatura superior, la caldera necesita aportar menos energía para generar el vapor. 

Este tipo de actuación puede generar un ahorro energético significativo y, cuando cumple las condiciones de la ficha, puede generar CAE mediante la IND230. 

Ejemplo representativo 

Un proyecto de este tipo puede analizarse a partir de parámetros como: 

  • Caudal másico: 4.000 kg/h 
  • Incremento de temperatura: 23 ºC 
  • Horas de funcionamiento: 5.700 h/año 
  • Importe CAE para este proyecto : 92 940€ 

Cómo ayuda Ilex Sostenible en proyectos de recuperación de calor 

Un proyecto de recuperación de calor no consiste únicamente en instalar un intercambiador o un economizador. Para determinar si la actuación puede acogerse a la IND230, hay que analizar el proceso, comprobar los requisitos de la ficha y disponer de datos fiables para calcular el ahorro. 

En Ilex Sostenible acompañamos a las empresas durante este proceso, desde el análisis inicial hasta la tramitación del expediente CAE. 

¿Qué aporta Ilex Sostenible? 

  • Análisis de elegibilidad del proyecto y de los equipos implicados;
  • Recopilación y revisión de los datos técnicos necesarios para el cálculo;
  • Análisis de los procesos exotérmico y endotérmico y de su integración;
  • Cálculo del volumen CAE conforme a la metodología de la ficha IND230;
  • Preparación del expediente CAE y de la documentación justificativa;
  • Tramitación y seguimiento del expediente hasta su resolución y pago.

Calcula el potencial de tu proyecto 

Antes de tomar una decisión sobre la inversión, es posible realizar una primera estimación del potencial de CAE de la instalación. 

La calculadora CAE de Ilex Sostenible permite estimar el volumen de certificados y su valor económico a partir de los principales parámetros del proyecto. El resultado puede exportarse para compartirlo internamente y valorar la viabilidad de la actuación. 

Si tu planta genera calor residual y, al mismo tiempo, dispone de procesos que necesitan aporte térmico, merece la pena analizar si existe una oportunidad de recuperación. 

La recuperación de calor puede ser una de las actuaciones de eficiencia energética con mayor potencial en instalaciones industriales con consumos térmicos importantes. Cuando existe una fuente de calor aprovechable, una demanda compatible y una buena integración entre ambos procesos, los CAE pueden reducir de forma significativa el coste neto de la inversión.

¿Deseas obtener más información sobre nuestro acompañamiento?