Los Certificados de Ahorro Energético (CAE) son un sistema que permite monetizar las actuaciones a favor de la reducción del consumo energético. permitiendo asi, recuperar la inversión inicial. Bernat Arnal, experto de Ilex Sostenible, nos explica cómo optimizar la rentabilidad de una inversión en eficiencia energética mediante los CAE.
Muchas empresas ya han definido sus inversiones para los próximos meses. ¿Qué deberían plantearse ahora?
Durante los meses de junio y julio muchas empresas han dedicado gran parte de sus esfuerzos a analizar proyectos de eficiencia energética, solicitar presupuestos y aprobar inversiones antes del periodo vacacional.
Una vez tomada la decisión de invertir, aparece una pregunta fundamental: ¿Cómo puedo obtener el máximo retorno económico de este proyecto?
Es precisamente en este punto donde los Certificados de Ahorro Energético adquieren una importancia estratégica.
¿Qué empresas pueden obtener más valor de los CAE?
Principalmente dos tipos : por un lado, a los instaladores e ingenierías que han preparado numerosas ofertas y propuestas técnicas durante los últimos meses.
Por otro, las industrias y el sector terciario que ya tienen decididas o muy avanzadas las actuaciones que ejecutarán a partir de septiembre.
Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), los ahorros deben ser medibles, verificables y estar adecuadamente justificados mediante la documentación correspondiente. Integrar la estrategia CAE al inicio del proyecto, permite tener claro el monto de la ayuda desde el principio, optimizar las inversiones, obtener un ahorro energético importante y ayuda financiera para realizar las obras.
Muchos consideran los CAE como una ayuda económica. ¿Es un error?
No es un error, pero sí una visión limitada.
Tradicionalmente, los CAE se perciben como un ingreso adicional que llega al finalizar una actuación de eficiencia energética. Sin embargo, la verdadera oportunidad aparece cuando se analizan desde la fase de diseño.
Cuando los Certificados de Ahorro Energético se incorporan desde el inicio, dejan de ser únicamente una ayuda monetaria para convertirse en una herramienta de optimización financiera y comercial.
En otras palabras: Definir la inversión es importante. Optimizar su retorno es todavía más importante.
¿Cómo ayudan los CAE a mejorar la rentabilidad de una inversión?
Los CAE permiten monetizar el ahorro energético generado por una actuación de eficiencia energética. Por ejemplo, una empresa decide sustituir una caldera de combustibles fósiles por una bomba de calor de alta eficiencia para climatizar una nave industrial o un edificio terciario. La actuación reduce el consumo energético de un 40% y genera un ahorro de energía final que puede ser reconocido dentro del Sistema CAE.
Si la inversión inicial asciende a 200.000 euros y los ahorros certificados generan un retorno financiero de 30.000 euros, la inversión neta efectiva se reduce a 170.000 euros.
El resultado: la empresa no solo disminuye su consumo energético y sus costes operativos, sino que también mejora la rentabilidad del proyecto y acorta el periodo de retorno de la inversión.
Pero el aspecto más relevante consiste à analizar cuanto antes el potencial CAE de una actuación, mayor capacidad existe para maximizar el ahorro energético reconocible y, por tanto, el retorno financiero final.
Por eso, esperar al final de la obra para estudiar los CAE suele significar perder oportunidades de optimización.
¿Cómo encajan los CAE dentro de la normativa actual en España?
El Sistema de Certificados de Ahorro Energético ha sido impulsado en España para contribuir al cumplimiento de los objetivos de eficiencia energética. Supone uno de los cambios más importantes que ha vivido la eficiencia energética durante los últimos años. Este mecanismo se suma a otras iniciativas impulsadas por la Administración para fomentar el ahorro de energía y la sostenibilidad, como el Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE), aunque con un enfoque diferente: reconocer y monetizar directamente los ahorros energéticos generados por actuaciones concretas.
Este mecanismo establece una obligación de ahorro para determinados actores del mercado energético. Gracias a este modelo, los sujetos obligados pueden cumplir con sus obligaciones mediante la adquisición de ahorros energéticos certificados.
En la práctica, el sistema permite crear un mercado donde el ahorro energético tiene valor económico y puede convertirse en un activo transferible.
¿Cómo funciona el retorno económico mediante el Sistema de CAE?
El Sistema de CAE permite monetizar el ahorro de energía final generado por actuaciones de eficiencia energética en edificios e instalaciones industriales.
Cuando una actuación genera un nuevo ahorro de energía, este puede ser reconocido mediante la emisión de certificados CAE. El propietario del ahorro tiene la posibilidad de transferir ese ahorro a los sujetos delegados o sujetos obligados, que necesitan cumplir los objetivos de ahorro energético establecidos por la normativa.
De esta forma, la inversión de una actuación de eficiencia energética puede obtener un retorno económico adicional que mejora su rentabilidad y reduce significativamente su periodo de amortización.
¿Cuáles son las etapas para adquirir CAE?
Aunque cada situación presenta particularidades, las etapas habituales incluye:
- Estudio de elegibilidad de las actuaciones de ahorro de energía.
- Cálculo de la cantidad de ahorro generada, normalmente expresada en kWh.
- Formalización de los acuerdos necesarios con los agentes participantes.
- Preparación de la documentación técnica.
- Verificación de los ahorros energéticos por parte de un verificador de ahorro energético.
- Presentación de la solicitud de emisión de CAE.
- Registro de la actuación y emisión de CAE.
- Inscripción de los CAE emitidos en el Registro Nacional.
- Liquidar CAE y percibir la subvención correspondiente.
Dependiendo de la actuación, todo el proceso puede desarrollarse en unos pocos meses.
¿Quién interviene en el proceso de certificación?
El funcionamiento del sistema involucra diferentes actores.
Entre ellos se encuentran los sujetos obligados, los sujetos delegados, el propietario del ahorro, el Gestor Autonómico y el Coordinador Nacional del Sistema de CAE.
Además, para garantizar la fiabilidad del proceso, la validación de los ahorros debe realizarse mediante una entidad acreditada o un verificador acreditado por ENAC.
La gestión documental incluye la elaboración de expedientes técnicos, fichas justificativas y documentos electrónicos necesarios para solicitar la emisión de CAE.
¿Por qué es tan importante pensar en el retorno desde la fase de diseño?
Porque es ahí donde se toman las decisiones que condicionarán tanto el ahorro energético como la rentabilidad final de la inversión.
La experiencia demuestra que los proyectos que incorporan el análisis CAE desde las primeras fases disponen de más margen para optimizar ciertos aspectos técnicos y aumentar el ahorro energético reconocible.
El resultado es claro:
- Mayor retorno económico.
- Mejor periodo de amortización.
- Proyectos más competitivos.
- Decisiones de inversión más sólidas.
Los CAE no deben verse únicamente como una ayuda financiera. Deben entenderse como una herramienta estratégica capaz de aumentar el valor global de una actuación.
¿Qué tipo de proyectos pueden generar CAE?
Existen numerosas actuaciones capaces de generar ahorros energéticos y conseguir CAE.
Algunos ejemplos son:
- Renovación de sistemas de iluminación.
- Mejora de procesos industriales.
- Modernización de instalaciones térmicas.
- Actuaciones sobre la eficiencia energética de los edificios.
- Propuestas de servicios energéticos.
- Sustitución de equipos por tecnologías más eficientes.
Cada ficha publicada por la Administración establece las condiciones para verificar los ahorros y determinar el ahorro anual de energía reconocido.
¿Qué ventajas aporta esto a instaladores e ingenierías?
Muchas. Incorporar el análisis CAE desde la fase de oferta permite presentar propuestas con un valor añadido diferencial.
Cuando un cliente recibe una propuesta que incluye una estimación del retorno económico asociado a los CAE, dispone de una visión mucho más completa de la inversión.
Esto ayuda a:
- Mejorar la competitividad de la oferta.
- Facilitar la toma de decisiones.
- Incrementar las posibilidades de adjudicación.
- Diferenciarse frente a otros competidores.
En un mercado cada vez más exigente, aportar información estratégica puede marcar la diferencia.
¿Cuál es el principal consejo para una empresa que va a invertir?
No esperar a que la obra esté terminada. Cuanto antes se analice una actuación, mayor será la capacidad para actuar sobre su diseño, generar ahorros adicionales y maximizar el retorno económico.
Nuestra experiencia demuestra que incorporar el análisis CAE desde el inicio permite disponer de mejores herramientas para impulsar la sostenibilidad de las obras, garantizar la rentabilidad de la inversión y acceder a nuevas oportunidades de monetización del ahorro energético.
Porque el verdadero valor del Sistema de Certificados de Ahorro Energético no está únicamente en emitir certificados. Está en utilizar el ahorro energético como una palanca estratégica para mejorar cada proyecto desde su fase de desarrollo.
Recordemos que los últimos datos del mercado confirman que el Sistema CAE sigue ganando tracción en España. En julio se registraron 1.217 solicitudes, lo que supone 327 más que en junio, mientras que el volumen solicitado alcanzó los 1.373 GWh, más del doble que el mes anterior. Además, se contabilizaron 10.295 actuaciones registradas.
Esta evolución refleja una adopción cada vez mayor del mecanismo por parte de empresas y organizaciones, y demuestra que el Sistema se está consolidando como una herramienta eficaz para impulsar la eficiencia energética, movilizar inversiones y acelerar la transición energética en España.
Asi que, si ya has decidido invertir. Ahora asegúrate de obtener el máximo retorno posible.
El ROI de una inversión no empieza cuando termina la obra. Empieza en la fase de diseño.


